octubre 2019 - Valuexperience

Gestiona tu energía personal para optimizar tu día y obtener la máxima productividad

Conoces esa sensación cuando estás entusiasmado y concentrado para trabajar, pero, sin embargo, estás demasiado cansado, sin energía para hacer ni matemáticas simples.

Al igual que la energía física, tu mente también tiene una capacidad, una energía que, como el depósito de un coche, es limitada. Solo puedes crear, consumir o aprender una cantidad determinada al día. Y si, además, no vuelves a llenar el depósito una vez se ha agotado, volverás a comenzar la rutina con niveles negativos de energía. Por tanto, todas nuestras acciones estarán limitadas por no tener suficiente energía, y esta no es la mejor manera de optimizar ni tu trabajo, ni tu vida.

Antes de explicar cómo puedes comprender y administrar tu energía, hablemos del concepto de administración del tiempo. Unas reglas simples para administrar eficazmente tu tiempo son:

  • Gestionar las crisis y problemas a corto plazo (trabajo importante y urgente).
  • Centrarse en objetivos estratégicos a largo plazo (trabajo importante pero no urgente).
  • Evitar distracciones e interrupciones (urgente pero no importante).
  • Limitar las actividades que hacen perder el tiempo (ni importante ni urgente).

Este enfoque es excelente para administrar tus tareas, pero se queda corto ya que no tiene en cuenta la calidad de las tareas realizadas.

Así que, para entender tu energía, primero necesita analizarte a ti mismo. Un aspecto importante a tener en cuenta es uno de los rasgos de personalidad descrito en la escala de Los Cinco Grandes, la extroversión. ¿Qué utilidad tiene saber eso? Pues saber en que lado del espectro te encuentras te permitirá escoger las actividades más apropiadas para ti. Para una persona extrovertida podría ser tener una comida con amigos o familiares, conversar durante todo el día, trabajar en un espacio de trabajo abierto, etc. En cambio, para los introvertidos, las actividades pueden incluir leer, pintar, escribir en un diario, pasar tiempo en la naturaleza, trabajar en un entorno aislado, etc. Ser introvertido o extrovertido no es todo en blanco y negro. Muchas personas caen más cerca del centro de la escala, lo que los convierte en una mezcla de ambos. Por tanto, abraza tu naturaleza y encuentra formas de recargar tu yo único.

Después de realizar el autoanálisis, te vamos a enseñar algunas actividades y trucos que te pueden ayudar a mejorar la energía. Algunas de estas actividades pueden cargar tan bien la energía que puedes usarlas como un ritual previo o para recuperar la energía usada. Algunos ataques de energía pueden solucionar una deficiencia saludable de dopamina, serotonina u oxitocina. Pueden aumentar tu motivación, ayudarte a controlar tu estado de ánimo, mantenerte concentrado y tranquilo.

Dormir o echar una siesta

Dormir es la mejor manera de rejuvenecer. Duerme de 7 a 9 horas todos los días y observa la transformación mágica en tu energía, concentración y estado de ánimo.

Si no duermes bien, también puede hacer siestas potentes por la tarde para levantarte renovado y listo para afrontar el resto del día. La “siesta del café” es un truco que muchos utilizan para aumentar sus niveles de energía. Tomas café justo antes de tomar una siesta. Para cuando la cafeína se active, te despertarás súper recargada en aproximadamente 30 minutos. Pero no bebas demasiada cafeína de forma continua. Evita depender de la cafeína para obtener energía.

Respiración profunda y meditación

La respiración profunda le indica a su cerebro que se relaje. Suministra oxígeno al cerebro y nos ayuda a recuperar la concentración.

Observar tus pensamientos es otra forma de presionar el botón de pausa y observarte desde una perspectiva externa. Nota los pensamientos que entran en tu mente y luego déjalos ir uno por uno. Los pensamientos regresarán o nuevos pensamientos ingresarán, pero su trabajo es simplemente observarlos y dejarlos ir.

Otro enfoque es soñar despierto o no hacer nada. Debido a que vivimos en la era de Internet, pasamos mucho tiempo frente a una pantalla. Nuestro cerebro apenas tiene tiempo de descansar. Para mejorar tu creatividad, dale a tu cerebro algo de tiempo para deambular. Dale un espacio privado donde no haya estimulación externa de personas, teléfonos o ordenadores.

Moverte

El movimiento físico ha demostrado mejorar la memoria, la función cognitiva y vencer la depresión. Elije cómo quieres hacer ejercicio: levantar pesas, hacer ejercicios de peso corporal, correr, nadar o practicar algún deporte de equipo.

Para obtener mejores resultados, hazlo con frecuencia, haz entrenamiento de resistencia (a través de pesas o peso corporal) y haz algunos ejercicios cardiovasculares.

En los días en que no tengas la oportunidad de hacer ejercicio, trata de mantener tu cuerpo activo cambiando la postura mientras trabajas, de pie, sentado… También puedes hacer saltos o caminar unos pasos en el tiempo de descanso.

Comer bien e hidratarte

Sin entrar mucho en temas de nutrición, come alimentos ricos en nutrientes para obtener una cantidad adecuada de vitaminas, minerales y fitoquímicos.

Mantén tu cuerpo y cerebro saludables bebiendo suficiente agua, comiendo suficientes proteínas, vegetales y frutas, grasas saludables y otros alimentos s que tu cuerpo digiera bien. La clave es escuchar a tu cuerpo. Observa cómo reacciona a diferentes alimentos y ajústelas en consecuencia. Evita los carbohidratos y azúcares simples para no obtener picos de glucosa. Mantén estable tu glucosa en sangre comiendo carbohidratos complejos ricos en fibra que mantengan tus niveles de energía. Esto es solo un ejemplo de actividades que pueden mejorar tu energía, si quieres conocer más y ver en profundidad que acciones puedes realizar, no dudes en apuntarte al curso ‘Gestiona tu energía y no tu tiempo’.

Empleados y gestión de su workspace o espacio de trabajo

Workspace

Si solo necesitarás tres pasos para mejorar el bienestar de tus empleados, así como su felicidad y su rendimiento ¿estarías dispuesto a llevarlos a cabo?

El bienestar de los empleados, su felicidad y por ende su rendimiento son aspectos clave que debemos tener en cuenta. Y, a diferencia de lo que creemos saber, podemos obtenerlos de elementos tan básicos como la calidad del aire o la temperatura de la oficina.

Los resultados de un estudio reciente sugieren que los programas de bienestar, ofrecidos por el 80% de las grandes empresas, arrojan resultados poco impresionantes. Para determinar qué beneficios de bienestar son más importantes para los trabajadores y cómo estos beneficios afectan a su productividad se encuestó a 1.601 trabajadores, y los resultados no te dejarán indiferente.

Una mejor calidad del aire, el acceso a luz natural y la capacidad de personalizar su espacio de trabajo, son algunos de los básicos que los empleados principalmente desean. Los dos primeros fueron los aspectos que más influyeron en el rendimiento, la felicidad y el bienestar de los empleados, mientras que instalaciones deportivas en la oficina o herramientas de salud basadas en la tecnología fueron las que reportaron unos valores más insignificantes.

¿Qué nos puede aportar mejorar estos aspectos?

Un lugar de trabajo de alta calidad, uno que tenga luz natural, buena ventilación y temperaturas agradables, puede reducir el absentismo hasta cuatro días al año. El absentismo no es un aspecto que la empresa tenga en cuenta en un balance inicial de los gastos de su compañía, y el absentismo no programado puede llegar a costarle aproximadamente 2000€ cada año por trabajadores asalariado, y esto puede tener un impacto importante en los resultados. Además, las organizaciones, tienen el poder de realizar mejoras en estas áreas, y lo necesitan, tanto para sus trabajadores como para ellos mismos. ¿Quién no querría sentirse bien en su puesto de trabajo?

Otro aspecto que los encuestados reportaron fue que un lugar de trabajo enfocado en su salud y bienestar los haría más propensos a aceptar un nuevo trabajo o, en el caso de que ya dispusieran de él, les haría mantener su trabajo actual. Esto significa que empresas dispuestas a adaptarse a una visión centrada en el bienestar laboral de sus empleados, no solo aumentará su productividad, sino que también mejorará su capacidad de atraer y retener talento.

Entonces, ¿cómo puedes conseguir estas mejoras en tan sólo tres pasos?

  1. Deja de gastar dinero en beneficios aparentemente vacíos para tu oficina. Una buena regla general es nunca suponer que sabes lo que quieren tus empleados. Trata de encontrar formas de preguntarles qué es lo que realmente quieren y necesitan.

El primer paso, entonces, es mirar dónde gastar el dinero y considerar reducir los gastos que no valen la pena.

  • Personaliza cuando sea posible. Todos nos hemos acostumbrado a personalizar nuestras vidas fuera del trabajo. Escogemos los programas que queremos ver y elegimos escuchar la música que nos gusta. Ajustamos nuestros termostatos sin tener que levantarnos de nuestros sofás y atenuamos las luces de nuestra casa para lograr así nuestro nivel de satisfacción más elevado.

Lo que encontraron en la encuesta que los empleados quieren personalizar es:

  • La temperatura del espacio de trabajo. Casi la mitad quiere una aplicación que les permita establecer la temperatura en su espacio de trabajo.
  • Iluminación cenital y de escritorio. Un tercio quiere controlar su iluminación cenital y de escritorio, así como los niveles de transmisión de luz natural.
  • Niveles de ruido. A un tercio le gustaría hacer un “paisaje sonoro” en su espacio de trabajo.

¿Le parecen cambios muy complejos? Pruebe a ubicar a los empleados que desean una temperatura más alta y más luz alrededor del borde de su plano de planta, y a aquellos que prefieren un entorno más silencioso y fresco en el centro.

  • Crea una visión holística del bienestar laboral. Al decidir qué cambios realizar en su organización, recuerde que el bienestar en el lugar de trabajo no consiste solo en la salud física de sus empleados. Incluye bienestar físico, bienestar emocional y bienestar ambiental. Para crear un ambiente de trabajo verdaderamente saludable, debe tener en cuenta estas tres áreas:
  • Bienestar emocional: dé a los empleados acceso a luz natural y espacios tranquilos donde puedan concentrarse en su trabajo.
  • Bienestar físico: brinde a las personas opciones de alimentos saludables y estaciones de trabajo diseñadas ergonómicamente.
  • Bienestar ambiental: asegúrese de que sus espacios de trabajo tengan una calidad de aire, luz, temperatura y acústica adecuadas.

En conclusión, queremos impulsarte a observar más de cerca qué cambios puedes realizar en tu organización que realmente importen. Considera cómo puedes volver a lo básico que quieren tus empleados e invierte en las áreas centrales que tendrán el mayor impacto.

En el Curso de Recursos Humanos 4.0 encontrarás estas y más claves que te ayudarán a hacer de tu organización el lugar de trabajo ideal para tus empleados, en el que serán felices y eficientes.

Lee más sobre esta temática en los siguientes post: