La igualdad entre géneros es una cuestión que sigue estando en el orden del día, así pues, cada vez se hacen más acciones para alcanzarla y que sea una realidad. No obstante, muchas organizaciones todavía no han identificado los beneficios adicionales de tener una sociedad en la que la igualdad sea la norma. A continuación te las explicamos…

Dentro de las organizaciones, la igualdad adquiere, además de su carácter original, un carácter estratégico y de calidad con el que tener un mayor conocimiento de la gestión empresarial y los empleados. De todos modos, para poder tener una cultura de igualdad de género y no discriminación ha de haber un cambio en la cultura empresarial, y esto, es una oportunidad. Una oportunidad de crecer, de llevar adelante políticas pioneras y ser marca pionera, y entre otros, ser un espacio activo para combatir el sesgo de género. La cultura de una empresa está formada por una gran variedad de características, entre ellas, está la atención a la diversidad y el efecto que tiene lo encontramos tanto en los empleados como en la productividad de la compañía.

Empresas en España son multadas 15.625 euros por no contar con un plan de igualdad.

Gracias a la igualdad de género, se contemplan accesos a oportunidades que terminan influyendo en el salario, oportunidades laborales, reconocimiento de las necesidades específicas de ambos géneros, equilibrio en la vida personal, familiar y laboral. Si nos encontramos frente a una empresa que invierte relaciones de justicia, buen trato e igualdad, observaremos un equipo de trabajo que se sentirá más estimulado, y por tanto, será más poderoso.

Según un estudio realizado por Roy Adler, la igualdad de género, hace posible la presencia de talento humano en las empresas de aquellas personas con mejores capacidades y habilidades en más de un 58%. Por otro lado, la creación de ambientes laborales de diversidad e inclusión, inevitablemente genera como resultado equipos de trabajo más satisfechos y productivos, que desarrollan una mayor lealtad y sentido de permanencia. Es decir, al tener una organización que trabaja hacia el objetivo de alcanzar la igualdad de género, se consigue una mayor retención de talento y una mayor afiliación de este talento para con la empresa.

Por otro lado, si analizamos el recorrido de un trabajador en la empresa, observaremos que una clave del éxito empresarial es la implementación de medidas que favorezcan el balance entre trabajo y familia. Pero esta estrategia de balance entre los diferentes ámbitos de la vida de un trabajador tiene que, también,  tener en cuenta la estructura familiar, y en en la mayoría de casos, la presencia de ambos sexos en los asuntos del hogar.

De hecho, según un estudio realizado por La Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2015), la paridad en todos los niveles, y en especial en aquellos cargos directivos de las organizaciones, acaba resultando en un aumento de precios en las acciones de las empresas en más de un 17% con mujeres en puestos directivos y las ganancias siendo casi el doble del promedio del sector.

En la otra cara de la moneda, y aunque no es el objetivo principal, el hecho de tener políticas de igualdad y no discriminación en la empresa, mejora la imagen corporativa alrededor de un 57%. La empresa es percibida como socialmente responsable, se observan acciones a favor de la diversidad, y ello afecta en la visión global que se tenga de la compañía, generalmente, positivándola. Con ello, se mejora la reputación y abre las puertas a la posibilidad de reclutar personal más competitivo y de alto nivel, valorizando su imagen como un buen lugar de trabajo, donde impera el respeto por la diversidad y la igualdad de oportunidades.

En el año 2009 se aprobó la normativa en materia de igualdad del Real-Decreto Ley 6/2019, de 7 de marzo, con el objetivo de apoyar la equidad en las empresas y reducir la discriminación hacia las mujeres dentro de los puestos de trabajo. Según la INE, durante el 2020, en España se verán afectadas alrededor de 13.094 pequeñas y medianas empresas por la nueva ley y las medidas que estas implantan.

Teniendo esto en cuenta, las organizaciones de entre 100 y 150 empleados disponían de dos años para desarrollar este plan de intervención, plazo que finalizó el 7 de marzo del 2021, y con ello, la obligatoriedad de aplicar estas medida en sus empresas marcó su inicio. Aquellas empresas que no dispongan o apliquen dicho plan se verán sancionadas con multas de hasta 187.515 euros, además de estar en la línea de fuego de la Inspección de Trabajo.  La implantación del real-decreto ha sido progresiva, siendo las empresas con hasta 250 trabajadores las primeras en implementar dicho plan de igualdad, seguidamente las organizaciones de hasta 150 empleados y posteriormente, para el próximo 7 de marzo de 2022, se adaptará a las pymes de entre 50 y 100 personas.

Siguiendo el calendario de negociación, las compañías afectadas por este nuevo plan de igualdad tienen tres meses para construir la comisión negociadora y en doce meses para presentar dicha solicitud de registro del plan de igualdad.

Aquellas empresas que ya disponen de planes de igualdad vigentes deberán adaptarlos a los requisitos indicados en el real-decreto, por el contrario, aquellas organizaciones que no dispongan de un plan deberán aplicarlo de manera urgente ya que desde la segunda de semana de marzo del 2021 las autoridades podrán poner sanciones que pueden ir desde las 626 hasta los 6.250 euros, alcanzando los 187.515 euros en los casos más graves, según el Estatuto de los Trabajadores, además de la pérdida de subvenciones y ayudas y el posible beneficio futuro de este

Aunque pueda parecer que la implementación de la ley mencionada con anterioridad sea un problema para las empresas, como siempre, las cosas se pueden mirar de diferentes ópticas. Existen estadísticas que demuestran que existen contundentes beneficios económicos de la igualdad de género dentro de las empresas.

Por consiguiente, cada vez tenemos más conocimientos y acceso a técnicas con las que analizar y trabajar la igualdad de género dentro de las empresas. Desde Valuexperience contamos con el portal de igualdad, una gran oportunidad para llevar adelante políticas que te posicionan como marca empleadora, ayudan a la fidelización de los empleados, y como un espacio activo para combatir la desigualdad de género en la empresa y aboga por la igualdad. Esta puede ser una oportunidad de cuidar de tus empleados, desde el sentido más literal del término. Y en un momento como el que vivimos el sentirte cuidado cobra una gran importancia en el imaginario de las personas que conforman una empresa

El portal es una solución que ponemos al alcance de nuestros clientes, para que sea un espacio de sensibilización, formación, comunicación e interés, desde donde el plan de igualdad de la empresa pueda operacionalizares y ejecutarse.  El Portal que ofrecemos es una oportunidad para facilitar a nuestros clientes la implementación de medidas de igualdad. Puesto que la integración de la igualdad en las organizaciones resulta una mejora indudable y, actualmente, un elemento diferenciador.

Añadir políticas de igualdad de género influyen de diferentes maneras, por ejemplo, se tiene un mayor conocimiento de la empresa, habilitando una mejor gestión de la misma derivando en un mejor funcionamiento. El tener políticas concretas sobre la igualdad también intercede en la optimización de los recursos humanos y, como hemos comentado con anterioridad, la fidelización del talento.

Por el mismo camino, podemos observar, además, que el ambiente es mejor cuando no solo se tienen en cuenta acciones para generar y mantener igualdad, sino cuando los empleados conocen y comparten estos objetivos y valores empresariales. Asimismo, permite detectar situaciones de discriminación y el establecimiento de protocolos de actuación al respecto, más como actuar según la autoridad laboral y como evitar la imposición de sanciones por la misma.

Así pues, para poder alcanzar nuestra meta de igualdad de género, debemos cumplir unos requisitos. Las empresas deben tener compromiso con el proceso de integración de la igualdad, además de actualizaciones en la formación y sensibilización de todos los empleados, en especial de cargos directivos, y, si existiera, una comisión de igualdad.

Seguidamente, también es esencial ir haciendo evaluaciones de diagnóstico de la situación de igualdad en la organización. Para poder trabajar adecuadamente, se debe poder identificar aquellos ámbitos o situaciones en los que se pueden dar situaciones de desigualdad o discriminación.

Finalmente, recordar que cada día se da un paso con el que estar más cerca de la igualdad, y no siempre resultara fácil pero es un objetivo al que merece la pena dedicar recursos y potenciar, pues la sociedad lo demanda.


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