Tal y como decíamos en la entrega anterior, un crisol es evento intenso, a menudo traumático y nunca planeado que se considera como una prueba severa de la habilidad del líder y le permite extraer un aprendizaje y convertirse en una persona más confiada en si misma y más comprometida en el trabajo.

Aprender la diferencia

Un crisol es, por definición, una experiencia transformadora a través de la cual el individuo llega a un sentido de identidad nuevo o alterado. Tal vez no sea sorprendente entonces, que uno de los tipos más comunes de crisoles que documentamos tenga que ver con la experiencia de los prejuicios.

Ser víctima de un prejuicio es especialmente traumático por que obliga a una persona a enfrentarse a una imagen distorsionada de sí misma y a menudo desencadena profundos sentimientos de ira, desconcierto, e incluso retirada. Sin embargo, a pesar de todo su trauma, la experiencia del prejuicio es para algunos un hecho aclaratorio. A través de ella, ellos obtienen una visión más clara de quiénes son, el papel que desempeñan y su lugar en el mundo.

Ejemplo:

Considere, por ejemplo, a Liz Altman, ahora vicepresidenta de Motorola, que fue transformada por el año que pasó en una fábrica de videocámaras de Sony en la zona rural de Japón, donde se enfrentó a la vez al trasiego y al sexismo. Lo fue, dice Altman, “de lejos, lo más difícil que he hecho en mi vida”. La cultura extranjera, en particular su énfasis en los grupos por encima de los individuos fue tanto un choque como un desafío para una mujer joven estadounidense. No era solo que se sintiera sola en un mundo alienígena. Tuvo que enfrentarse a la desalentadora perspectiva de hacerse un hueco como la única mujer ingeniera en una planta y en una nación, donde las mujeres suelen servir como asistentes de bajo nivel y oficinistas conocidas como “damas de oficina”.

Mirando hacia atrás, Altman cree que la experiencia la ayudó mucho a tener una idea más clara de sus fortalezas y habilidades personales, preparándola para otras situaciones difíciles. Su permanencia en Japón le enseñó a observar de cerca y a evitar sacar conclusiones basadas en suposiciones culturales, habilidades invaluables en su posición actual en Motorola, donde dirige los esfuerzos para suavizar las alianzas con otras culturas corporativas, incluyendo las de las diferentes operaciones regionales de Motorola.

Altman ha llegado a creer que ella no hubiera podido hacer el trabajo de Motorola si no hubiera vivido en un país extranjero y experimentado la disonancia de las culturas. “A menos que entiendas el marco de referencia, probablemente te estés perdiendo un montón de lo que está pasando”. Altman también le atribuye a su crisol la confianza en sí misma, ya que siente que puede hacer frente a casi todo lo que se le presente. La gente también puede sentir el estigma de las diferencias culturales, mucho más cerca de casa.

Predominando sobre la Oscuridad

Algunas experiencias de crisol iluminan un área oculta y suprimida del alma. Estos son a menudo entre los crisoles más duros que incluyen, por ejemplo, episodios de enfermedad o violencia.

Ejemplo:

En el caso de Sidney Rittenberg, que ahora tiene 79 años, su crisol fue una pena de cárcel injusta de 16 años, en confinamiento solitario, en la China comunista. Rittenberg emergió de la prisión con la certeza de que absolutamente nada en su carrera podría pararlo y que montaría una compañía con su mujer. Rittenberg Associates es una firma consultora dedicada al desarrollo de relaciones comerciales entre Estados Unidos y china. A día de hoy, Rittenberg es igual de fiel a sus ideales como lo era hace 50 años, cuando fue puesto a prueba.

Cumpliendo grandes expectativas

Afortunadamente, no todas las experiencias de crisol son traumáticas. De hecho, pueden implicar una experiencia positiva, aunque profundamente desafiante, como tener un jefe exigente.

Ejemplo:

El juez Nathaniel R. Jones del tribunal de apelaciones de Estados Unidos para el Sexto Circuito, por ejemplo, atribuye gran parte de las siguientes características su éxito con su interacción con un espléndido mentor. Ese mentor era J. Maynard Dickerson, un abogado exitoso, el primer fiscal negro de la cuidad en Estados Unidos, y un editor de un periódico afroamericano local. Dickerson influenció a Jones en muchos niveles. Por ejemplo, el hombre mayor llevó a Jones tras las escenas para que presenciara de primera mano la gran lucha por los derechos civiles de los años 50, invitándolo a participar en conversaciones con activistas como Thurgood Marshall, Walter White, Roy Wilkins y Robert C. Weaver.

Dickerson era a la vez modelo y entrenador. Sus lecciones cubrieron todos los aspectos del crecimiento intelectual de Jones y la presentación de sí mismo, incluyendo a la escuela en lo que ahora llamamos “inteligencia emocional”. Dickerson estableció los más altos estándares para Jones, especialmente en el área de habilidades de comunicación, una facilidad que hemos encontrado esencial para el liderazgo. Dickerson editó los primeros intentos de Jones de escribir una columna deportiva con respeto y crueldad, con tinta roja. Pero Dickerson también se tomó el tiempo para explicar cada error y por qué era importante.

Las grandes expectativas son una prueba de gran respeto, y como Jones aprendió todas las complejas, y a menudo sutiles, lecciones de cómo tener éxito, se sintió motivado en gran medida por su deseo de no decepcionar al hombre al que todavía llamaba “Sr. Dickerson”.

Lo esencial del liderazgo

Entonces, ¿qué permitió a esta gente no sólo hacer frente a estas situaciones difíciles, sino también aprender de ellos? Creemos que los grandes líderes poseen cuatro habilidades esenciales y, nos sorprendió saber que éstas son las mismas habilidades que permiten a una persona encontrar un significado en lo que podría ser una experiencia debilitante.

1. La primera es la habilidad de involucrar a demás en un significado compartido. Sidney Harman quien se zambulló en un entorno de trabajo caótico para movilizar a los empleados en torno a un enfoque totalmente nuevo de la gestión.

2. La segunda es una voz distintiva y convincente. La habilidad de Jack Coleman para desactivar una situación potencialmente violenta con sólo sus palabras.

3. En tercer lugar, el sentido de la integridad (incluyendo un fuerte conjunto de calores). En este sentido, señalamos de nuevo a Coleman, cuyos valores prevalecieron incluso durante el choque cargado de emociones entre los manifestantes por la paz y los enfadados ex miembros del equipo de fútbol.

4. Pero la habilidad más crítica de las cuatro es lo que llamamos “capacidad de adaptación”. Esto es, en esencia, creatividad aplicada y casi mágica habilidad de trascender la adversidad, con todas las tensiones que conlleva, y de emerger más fuerte que antes. Se compone de dos cualidades principales:

  • Habilidad de comprender el contexto implica la habilidad de sopesar un montón de factores, que van desde cómo grupos muy diferentes de personas interpretarán un gesto de ser capaz de poner una situación de perspectiva. Sin esto, los líderes están completamente perdidos, porque no puede conectarse con sus electores.
  • La resistencia: la perseverancia y la dureza que permiten a la gente salir de circunstancias devastadoras, sin perder la esperanza.

Es la combinación de la resistencia y la capacidad de comprender el contexto lo que, por encima de todo, permite a una persona no sólo sobrevivir a una prueba, sino también aprender de ella y emerger más fuerte y más comprometido que nunca.

Estos atributos permiten que los líderes crezcan a partir de sus crisoles, en lugar de ser destruidos por ellos, para encontrar oportunidades donde otros sólo encuentran desesperación. Esta es la materia del verdadero liderazgo.

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