¿Cómo la nueva normalidad está dando forma al futuro de los recursos humanos?

pandemia negocios recursos humanos
¿Cómo la pandemia está dando forma al futuro de los recursos humanos?

¿Cómo la pandemia está dando forma al futuro de los recursos humanos? La pandemia ha afectado a las economías y los negocios mundiales, y los Recursos Humanos han estado en el centro de esta misma, volviéndose su papel, aún más importante.
A causa de los efectos negativos de la pandemia en la economía, las organizaciones han visto la necesidad de adaptabilidad y resistencia en el ámbito laboral actual, ha acelerado el cambio hacia una nueva economía digital y ha acentuado la importancia de los RRHH en esta nueva normalidad.
¿Qué tres puntos de cambio hay que tener en cuenta?:

1-Redefinición organización

Cultura centrada en el ser humano

A consecuencia, de las nuevas formas de vida en las empresas se esta redefiniendo la cultura organizacional centrándose en las personas. Por eso, han surgido políticas y programas de diversidad, igualdad e inclusión, que refuerzan la cultura organizacional y crean un entorno que promueve la confianza, la empática y el compromiso.
Centrarse en el compromiso de los empleados a través de encuestas de satisfacción y pulso es una excelente manera de obtener sus recomendaciones sobre la mejor manera de hacer la transición a la nueva normalidad. ¿No crees?

Estructuras organizativas ágiles

En las organizaciones cada vez más se está buscando que sean escalables y altamente adaptables a las incertidumbres futuras para mejorar la flexibilidad y la productividad de la fuerza laboral.
¿Deberían los trabajadores estar dotados de las habilidades necesarias para realizar una transición de sus roles sin problemas? Los RRHH ayudara a los trabajadores, mediante la introducción de horarios escalonados y flexibilidad en los lugares de trabajo, a mejorar su equilibro entre el trabajo y su vida personal. Además, permitirá a las organizaciones capitalizar el aumento de la productividad y la eficiencia de la fuerza laboral.

Salud y seguridad, la nueva prioridad

Los empleados quieren tener una seguridad y bienestar en su puesto de trabajo, por eso, los RRHH deben garantizar estos dos aspectos introduciendo medidas necesarias para que, los trabajadores, tengan una buena salud mental y física.
Para ello deberían establecer programas de bienestar mental, ofreciendo apoyo las 24 horas del día a quienes lo necesitan y creando conciencia mediante la difusión.

2-Impulsando la transformación de las personas

Esquemas de recompensas personalizados

¿Qué pueden los empleadores considerar?:

1-Reducir el salario fijo y aumentar el salario variable que está directamente relacionado con el desempeño y la productividad de los empleados.
2-Incentivar a los empleados para que se desempeñen a un nivel más alto mientras se mantiene un entorno saludable y competitivo.
3-Ofrecer paquetes flexibles de compensación y beneficios que podrían darles una ventaja competitiva.
4-Introducir estructuras de compensación personalizadas que permitan a los empleados diseñar sus propios paquetes que se adapten más a sus necesidades y preferencias.

Rendimiento y productividad interconectados

RR.HH. tiene que reorganizar los KPI para que se adapten con la nueva normalidad a medida que los empleados mejoran y vuelven a capacitar gradualmente. Para ello, habría que fijar en los esfuerzos de planificación de la sucesión, identificando y reevaluando los roles críticos, estableciendo planes de emergencia a través de la planificación basada en escenarios.

Debe asegurarse de contar con las personas adecuadas para asumir el control y comunicar estos planes de manera efectiva para garantizar la preparación de los empleados cuando llegue el momento.

Habilidades para el futuro

¿Cómo la pandemia está dando forma al futuro de los recursos humanos? RR.HH. debería darle más importancia a la digitalización, para obtener una mayor fuerza laboral. Ya que les brinda la ventaja competitiva y les ayudará a ser más resistentes al cambio.
Para adaptarse de una manera efectiva a la nueva normalidad deberíamos poner en marcha programas digitales para los empleados, así estarán dotados de habilidades y herramientas que ayudarán a obtener el éxito de la fuerza laboral actual y provenir.

3-Habilitando el cambio

Aprovechar el análisis de la fuerza laboral para promover la toma de decisiones basada en datos.

Las organizaciones deben continuar aprovechando la analítica para pronosticar los requisitos de su fuerza laboral y optimizar los ingresos y reducir costes, midiendo la experiencia, el compromiso y la satisfacción de los empleados.
RR. HH. puede determinar las decisiones estratégicas de adquisición, desarrollo y gestión de talento necesarias para preparar a la fuerza laboral para los desafíos que enfrentarán después del COVID-19.

Contratación y abastecimiento con tecnología

En la nueva realidad que estamos viviendo las organizaciones buscan contratar personas con habilidades transferibles, por ejemplo, aprender a trabajar en equipo. Dichas habilidades pueden ofrecer una perspectiva mas progresista y prosperar en un entorno contante de transformaciones.
Por eso las organizaciones deberían reinventar sus estrategias de contratación y abastecimiento para capitalizar su productividad inherente y sus ganancias de eficiencia.
Actualmente con el incremento del teletrabajo en las organizaciones se ha implementado la opción de realizar el proceso de contratación de forma virtual.

Digital ahora, no mañana

En el departamento de RR. HH., se pueden reducir costos (gastos o costes) eliminando los trabajos redundantes relacionados con el cumplimiento y las operaciones, y automatizándolas a cambio.
La IA, la RV y la RA, han abierto la puerta a una amplia variedad de aplicaciones que pueden ayudar a mejorar todas sus funciones, incluyendo el reclutamiento, la incorporación, la capacitación y mucho más.
Las organizaciones no necesitarán invertir en la infraestructura y la logística necesarias para la capacitación “en vivo”.

El mundo está evolucionando y RR. HH. con él

Es vital que recursos humanos evolucione y se transforme en todos sus elementos de su ciclo de vida para satisfacer un nuevo conjunto de necesidades organizativas. Deberá encontrar cada vez más formas de apoyar a los líderes empresariales en la reestructuración durante y después de la pandemia, tomar medidas de racionalización de la fuerza laboral y aumentar la productividad y el compromiso de los empleados.
Lo más probable es que la pandemia de COVID-19 nos acompañe hasta bien entrado el 2021, por lo que debemos aprender a vivir con ella. Es esencial actuar ahora: cuanto más se retrase RR. HH., más tiempo necesitarán las organizaciones para adaptarse y tener éxito en la era posterior a COVID.

Si quieres saber como adaptar tus recursos humanos a la nueva normalidad pincha en el banner para descubrir nuestro curso:

Gestiona tu energía personal para optimizar tu día y obtener la máxima productividad

Conoces esa sensación cuando estás entusiasmado y concentrado para trabajar, pero, sin embargo, estás demasiado cansado, sin energía para hacer ni matemáticas simples.

Al igual que la energía física, tu mente también tiene una capacidad, una energía que, como el depósito de un coche, es limitada. Solo puedes crear, consumir o aprender una cantidad determinada al día. Y si, además, no vuelves a llenar el depósito una vez se ha agotado, volverás a comenzar la rutina con niveles negativos de energía. Por tanto, todas nuestras acciones estarán limitadas por no tener suficiente energía, y esta no es la mejor manera de optimizar ni tu trabajo, ni tu vida.

Antes de explicar cómo puedes comprender y administrar tu energía, hablemos del concepto de administración del tiempo. Unas reglas simples para administrar eficazmente tu tiempo son:

  • Gestionar las crisis y problemas a corto plazo (trabajo importante y urgente).
  • Centrarse en objetivos estratégicos a largo plazo (trabajo importante pero no urgente).
  • Evitar distracciones e interrupciones (urgente pero no importante).
  • Limitar las actividades que hacen perder el tiempo (ni importante ni urgente).

Este enfoque es excelente para administrar tus tareas, pero se queda corto ya que no tiene en cuenta la calidad de las tareas realizadas.

Así que, para entender tu energía, primero necesita analizarte a ti mismo. Un aspecto importante a tener en cuenta es uno de los rasgos de personalidad descrito en la escala de Los Cinco Grandes, la extroversión. ¿Qué utilidad tiene saber eso? Pues saber en que lado del espectro te encuentras te permitirá escoger las actividades más apropiadas para ti. Para una persona extrovertida podría ser tener una comida con amigos o familiares, conversar durante todo el día, trabajar en un espacio de trabajo abierto, etc. En cambio, para los introvertidos, las actividades pueden incluir leer, pintar, escribir en un diario, pasar tiempo en la naturaleza, trabajar en un entorno aislado, etc. Ser introvertido o extrovertido no es todo en blanco y negro. Muchas personas caen más cerca del centro de la escala, lo que los convierte en una mezcla de ambos. Por tanto, abraza tu naturaleza y encuentra formas de recargar tu yo único.

Después de realizar el autoanálisis, te vamos a enseñar algunas actividades y trucos que te pueden ayudar a mejorar la energía. Algunas de estas actividades pueden cargar tan bien la energía que puedes usarlas como un ritual previo o para recuperar la energía usada. Algunos ataques de energía pueden solucionar una deficiencia saludable de dopamina, serotonina u oxitocina. Pueden aumentar tu motivación, ayudarte a controlar tu estado de ánimo, mantenerte concentrado y tranquilo.

Dormir o echar una siesta

Dormir es la mejor manera de rejuvenecer. Duerme de 7 a 9 horas todos los días y observa la transformación mágica en tu energía, concentración y estado de ánimo.

Si no duermes bien, también puede hacer siestas potentes por la tarde para levantarte renovado y listo para afrontar el resto del día. La “siesta del café” es un truco que muchos utilizan para aumentar sus niveles de energía. Tomas café justo antes de tomar una siesta. Para cuando la cafeína se active, te despertarás súper recargada en aproximadamente 30 minutos. Pero no bebas demasiada cafeína de forma continua. Evita depender de la cafeína para obtener energía.

Respiración profunda y meditación

La respiración profunda le indica a su cerebro que se relaje. Suministra oxígeno al cerebro y nos ayuda a recuperar la concentración.

Observar tus pensamientos es otra forma de presionar el botón de pausa y observarte desde una perspectiva externa. Nota los pensamientos que entran en tu mente y luego déjalos ir uno por uno. Los pensamientos regresarán o nuevos pensamientos ingresarán, pero su trabajo es simplemente observarlos y dejarlos ir.

Otro enfoque es soñar despierto o no hacer nada. Debido a que vivimos en la era de Internet, pasamos mucho tiempo frente a una pantalla. Nuestro cerebro apenas tiene tiempo de descansar. Para mejorar tu creatividad, dale a tu cerebro algo de tiempo para deambular. Dale un espacio privado donde no haya estimulación externa de personas, teléfonos o ordenadores.

Moverte

El movimiento físico ha demostrado mejorar la memoria, la función cognitiva y vencer la depresión. Elije cómo quieres hacer ejercicio: levantar pesas, hacer ejercicios de peso corporal, correr, nadar o practicar algún deporte de equipo.

Para obtener mejores resultados, hazlo con frecuencia, haz entrenamiento de resistencia (a través de pesas o peso corporal) y haz algunos ejercicios cardiovasculares.

En los días en que no tengas la oportunidad de hacer ejercicio, trata de mantener tu cuerpo activo cambiando la postura mientras trabajas, de pie, sentado… También puedes hacer saltos o caminar unos pasos en el tiempo de descanso.

Comer bien e hidratarte

Sin entrar mucho en temas de nutrición, come alimentos ricos en nutrientes para obtener una cantidad adecuada de vitaminas, minerales y fitoquímicos.

Mantén tu cuerpo y cerebro saludables bebiendo suficiente agua, comiendo suficientes proteínas, vegetales y frutas, grasas saludables y otros alimentos s que tu cuerpo digiera bien. La clave es escuchar a tu cuerpo. Observa cómo reacciona a diferentes alimentos y ajústelas en consecuencia. Evita los carbohidratos y azúcares simples para no obtener picos de glucosa. Mantén estable tu glucosa en sangre comiendo carbohidratos complejos ricos en fibra que mantengan tus niveles de energía. Esto es solo un ejemplo de actividades que pueden mejorar tu energía, si quieres conocer más y ver en profundidad que acciones puedes realizar, no dudes en apuntarte al curso ‘Gestiona tu energía y no tu tiempo’.

Sé consciente de tu entorno y adáptate

Habilidades

Llegamos al final de esta etapa introductoria en el que como habrás podido observar hemos centrado nuestra atención en ti y en tu energía. Generalmente cuando hablamos de tiempo, el foco de nuestra atención este puesto en el afuera, en las tareas y el número de ellas que debemos gestionar, y no hacemos una lectura sobre nuestra energía.

Esta etapa ha estado formada por la creación de estos 8 post:

Estos, son una pequeña introducción al curso que hemos desarrollado: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

En el cual encontrarás, 20 módulos, donde en cada uno de ellos se abordan diferentes puntos y situaciones vitales que gestionar y cómo hacerlo. Descubrirás más puntos, más conceptos, más tips, más actividades… y un feedback personalizado a lo largo del mismo.

Por eso desarrollamos este curso porque en este mundo de tanta información y vorágine en el que estamos inmersos y que hemos creado nosotros cada vez más nos hemos olvidado de que el protagonista de nuestra vida somos nosotros. Sin un yo que este equilibrado, que logre gestionar su propia energía (física, emocional y espiritual) para realizar las tareas en las que estamos inmersos, es muy difícil casi imposible que aquello que hagamos lo hagamos de manera óptima.

 Una actitud disciplinada para encontrar modos de recuperar la energia es uno de los mejores favores que podemos hacernos si queremos sentirnos bien. ¿Y cómo podemos hacerlo? A lo largo del curso trabajaremos básicamente, desde las cuatro perspectivas que nos ayudan a ganar en nuestro rendimiento:

• el cuerpo (sostenibilidad)

• las emociones (seguridad)

• la mente (auto-expresión)

• el espíritu (significado)

Para ello, el propósito es muy importante al representar una intención específica, un curso de acción, y un objetivo hacia el cual nos apuntamos. Estamos entrenados a través de nuestra educación para acumular conocimientos, construir habilidades, y buscar una carrera. Rara vez nos enseñan cómo, práctica e intencionalmente, desarrollar un sentido de propósito.

La necesidad de propósito es única para los seres humanos. Somos la única especie que tiene hambre de significado y es capaz de reflexionar sobre por qué estamos aquí. Podemos encontrar propósito en muchas actividades, desde ganarnos la vida, hasta hacer nuestro trabajo con excelencia, criar a nuestros hijos, expresarnos creativamente. Agregar valor a otros genera otro nivel de significado a nuestra tarea. Cuanto más contribuimos, más valiosos y conectados a otros sentimos.

Para alimentar la energía espiritual, una organización debe definir un conjunto de valores compartidos y un propósito más allá de su rentabilidad continua. Eso comienza con hacer las mismas preguntas sobre sí mismo que planteamos a las personas: “¿Quién eres tú?” (¿Qué representas?) Y “¿Qué es lo que realmente quieres?” (¿Cuál es tu propósito?) La mayoría de las grandes organizaciones asumen debidamente esta tarea, pero a menudo sin mucho entusiasmo o compromiso.

Hay veces que el mensaje del propósito de la organización dista mucho de su cultura y realidad cotidiana, y cuando la organización vive estas incoherencias, esto redunda directamente en el compromiso y, motivación de los empleados. Esa desconexión entre lo que la empresa dice que representa y realmente representa afectan de manera directa el compromiso y la productividad.

Esperamos que hayas podido disfrutar, conocer y aprender más sobre tu energía y aprender a gestionarla por encima del tiempo. Por ello, te recordamos que esto es solo una pequeña introducción al curso, el cual esperamos que quieras apuntarte y seguir aprendiendo: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

Para finalizar, nos despedimos con dos actividades:

· Traemos más energía a las actividades que más disfrutamos. ¿Qué te gusta hacer? Piensa en una época en la que estabas haciendo algo que te hacía sentir más plenamente vivo o que te pareció tan bueno que perdiste la noción del tiempo. Escriba con el mayor detalle posible cada aspecto de esta experiencia. ¿Lo estaba haciendo solo o en colaboración con otros? ¿Dónde estabas, y el medio ambiente marcó la diferencia? ¿Qué fue lo que más te entusiasmó? ¿Qué lecciones de esta experiencia puede aplicar a tu trabajo diario?

· ¿Qué acción específica puede realizar en tu trabajo para servir a un propósito más allá de su autointerés inmediato? Incluso si no puedes cambiar la organización para la que trabajas, ¿puedes comportarte cada día de maneras que estés más alineado con tus propios valores y propósito? Si eres un líder, ¿puedes articular un propósito que es inspirador y convincente para aquellos que lideras?

¿Quién eres y cuáles son tus valores?

Desarrollo personal

Llegamos a la penúltima entrega de esta introducción al Curso Gestiona tu energía y no tu tiempo.  En este post toca hablar de los valores, del sentido de propósito y nuestra productividad.

Hablar de valores personales hace un tiempo en curso corporativo hubiese parecido, casi esotérico, por suerte cada vez con más frecuencias en las organizaciones se comienza a hablar sobre los valores personales de los empleados y cómo los mismos influyen en el compromiso y productividad de las personas.

Si fueses una persona vegana, no solo por los beneficios nutricionales, sino también porque el veganismo, comulga con tus valores con respecto al trato y consumo animal ¿Podrías trabajar en la industria cárnica? Seguramente no.

Este es un ejemplo extremo pero esa misma evaluación casi de manera inconsciente realizamos cada día cuando estamos en el trabajo. Y es sumamente que nuestros valores estén en paz con los valores, cultura y core de la empresa en las que trabajamos para lograr un nivel óptimo de productividad.

Los valores pertenecen a otra dimensión de la energía, ya hemos hablado de:

  • La energía física
  • La energía emocional

Ahora toca hablar de la “ENERGIA ESPIRITUAL”.

En las dimensiones espirituales, los valores y comportamientos que nos alimentan son más subjetivos, matizados y personales. Tenemos que descubrir lo que son para nosotros. Es por esto por lo que en este post encontrarás diferentes formas de poder reflexionar sobre ellos y abordarlos.

Conocer claramente cuáles son nuestros valores, nos ayuda no solo a mantener un alto nivel de energía y compromiso con nuestras tareas sino también a tomar mejores decisiones, a estar en sintonía con nosotros, estar más motivados, ser más persistentes y obviamente tener un rendimiento más alto.

Conocer conscientemente nuestros valores es muy importante para nuestra energía espiritual. Los valores profundamente arraigados definen a quienes aspiramos ser. Son como una brújula interna, nos ayudan a tomar importantes decisiones de nuestra vida.

“El que tiene un por qué vivir”, dijo Nietzsche, “puede soportar casi cualquier cosa.”

Cuando algo realmente nos importa, le aportamos mucha más energía en forma de enfoque, convicción, pasión y perseverancia. La energía espiritual también alimenta cada uno de nuestros comportamientos en las otras dimensiones energéticas—físicas, emocionales y mentales.

Para poder acceder a tus valores te invito a realizar los siguientes ejercicios:

Imagina que escuchas un mensaje en tu buzón de voz, con las siguientes preguntas: ¿Quién eres tú y qué es lo que realmente quieres? Eso es todo un reto. ¿Qué responderías? Después de todo, son las preguntas más grandes de la vida.

Responde a estas 3 breves preguntas diseñadas para ayudarle a reconectarse con los valores que más aprecias:

1. Piensa en las personas de tu vida que ves como mentores, o modelos a seguir, o que simplemente admiras. ¿Qué cualidades específicas te vienen en mente?

2. Imagínate a uno de tus hijos o a una persona con la que estás especialmente cerca— describiendo a los demás. ¿Cuáles son las cualidades que esperas que él o ella cite de ti?

3. Piensa en comportamientos que observas en otras personas que no puedes soportar. ¿Cuáles son? Directamente después de cada uno, lista lo contrario de esa cualidad.

Quizás la señal más confiable de lo que valoras más profundamente son las palabras o frases que has citado como opuestas de tus respuestas a la tercera pregunta.

Reflexionar sobre lo que no podemos soportar en otros provoca una respuesta visceral que casi siempre captura con exactitud cómo nos sentimos realmente.

Por último, cultivamos la energía espiritual más eficazmente cuando nos movemos rítmicamente entre gastar y repostar. Alimentamos nuestros valores a través de la reflexión, la introspección, la meditación, pero sobre todo luchando con nosotros mismos. Esto es especialmente crítico en momentos en que nos sentimos alimentados por emociones que amenazan con abrumar nuestros valores más profundos.

Nuestro primer desafío espiritual es definir nuestros valores, no habrá actividades al final de este post, ya que han sido realizadas a lo largo del mismo para que seáis capaces de reconocerlos.

Antes de finalizar este post, os recordamos que la próxima y última entrega tratara sobre: Ser consciente de tu entorno y adaptarte, incluyendo una síntesis del resto de posts:
 Post 1: Se consciente del valor de la energía en nuestras vidas
 Post 2: Analizar y comprender los hábitos
 Post3: Entender y saber afrontar nuestras necesidades emocionales
 Post 4: Utilízalo o deshazte de ello
 Post 5: El valor de descansar y del sueño
 Post 6: Creación de impulsos
 Post 7: ¿Quién eres y qué quieres realmente?

Estos posts son la introducción al curso de veinte capítulos en el cual puedes apuntarte haciendo clic aquí: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

Creación de impulsos

Desarrollo personal

Ya habiendo pasado el ecuador con el anterior post sobre el valor de descansar y del sueño (post 5). Empezaremos con este nuevo post sobre la creación de impulsos, siendo esta, una parte muy importante ya que entramos en una acción activa para la gestión de nuestra energía. No te olvides que estos posts son unos pequeños extractos del curso: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

Hoy hablaremos del trabajo y el desarrollo de una nueva forma de trabajar si lo que buscamos es mejorar nuestra productividad, denominado “creación de impulsos”.

La creación de una nueva forma de trabajo comienza con el reconocimiento de que la renovación sirve al rendimiento.

Y es por esto por lo que es importante que las organizaciones se sensibilicen con este mensaje y creen políticas, prácticas y servicios que apoyen y motiven a las personas a comer bien, trabajar regularmente, renovar intermitentemente su energía y dormir lo suficiente.

En la mayoría de las organizaciones, la realidad es llegar temprano e irse tarde. Haciendo el mínimo descanso posible, justamente lo menos recomendable. Eso nos lleva a un círculo vicioso, de poco descanso, falta de ejercicio, alimentación con altos contenidos de azúcar, poca energía, falta de sueño, aumento de probabilidad de errores y niveles de productividad subóptimos.

El ejercicio es uno de los primeros sacrificios a los que la mayoría de nosotros hacemos frente, por las largas horas de trabajo y viaje. Si nos vamos de casa al amanecer y volvemos al anochecer ¿quién tiene tiempo o la energía para hacer ejercicio? Es una ironía, puesto que el ejercicio físico mejora la aptitud y se ha demostrado que se ahorra en gestiones de atención médica.

Un número creciente de organizaciones centran su atención en cómo los empleados se cuidan físicamente, de tal manera que reducen los costes de atención médica y absentismo por enfermedad, además de ayudar a impulsar un rendimiento más alto en sus trabajadores.

Por ello hay que hacer algunos cambios:

  • Evaluar el rendimiento por el valor que producen y no el número de horas que dedican los empleados.
  • Cambiar el enfoque de competencia (entendida como habilidades que necesitan para su trabajo) a capacidad (cantidad y calidad de la energía que tienen).

La energía colectiva de una organización sigue un camino predecible. ¿Sabías que la investigación sugiere que hay tiempos óptimos de la semana durante los cuales tomar el trabajo más difícil y otros tiempos que tiene sentido para las tareas administrativas, para el pensamiento creativo y estratégico, y para la construcción de relaciones?

Antes de finalizar este post, te adelantamos que en la próxima y penúltima entrega hablaremos sobre una parte espiritual de la energía: ¿Quién eres y qué quieres realmente?. Si quieres aprender más sobre los puntos que estamos tratando, el curso ‘Gestiona tu energía y no tu tiempo’ está compuesto por veinte capítulos, todos enfocados a mejorar la calidad de vida.

Ahora te dejamos con las actividades para que practiques lo aprendido.

1. Reflexiona acerca de tu día a día, y observa si consigues renovar tu energía adecuadamente, haciendo los descansos necesarios, cumpliendo las horas de trabajo tal como se establecen contractualmente, si tienes tiempo y ánimos para hacer ejercicio regularmente… y que se podría hacer para mejorar estas situaciones.

2. Relacionada con la primera actividad: Te animamos a que, si múltiples situaciones de las observadas en la situación 1 se cumplen, prepares mentalmente unos argumentos para poder concertar una cita con tu supervisor o departamento de recursos humanos para poder tratar la situación y llegar a un acuerdo que beneficie a las dos partes, mejorar tu calidad de vida y que la organización genere más valor con tu actividad. En caso de no tener supervisor en su cargo, es necesario que se plantee un cambio en su horario para poder obtener los beneficios de una mejor calidad de vida y rendimiento en el trabajo.

Algunos cambios son necesarios y muchos son posibles, si modificamos nuestros enfoque de pensamiento y dejamos de pensar en términos de competencia (entendida como habilidades que necesitan para su trabajo) por el de capacidad (cantidad y calidad de la energía que tienen).

¿Cómo podríamos gestionar la energía en la jornada laboral?

El lunes, estamos poco focalizados mentalmente, es el mejor día para las tareas administrativas de baja-demanda, incluyendo el establecimiento de metas, organización y planificación.

Para el martes y miércoles, la mayoría de nosotros estamos completamente incrementados. Nuestra capacidad de enfoque y compromiso está en su punto máximo. Tiene sentido, tanto individual como organizativamente, abordar el trabajo más difícil de esos días.

Para el jueves nuestra energía comienza a decaer. Este puede ser un buen día para reuniones en las que es importante llegar a un consenso.

Para el viernes, normalmente estamos en el nivel más bajo de energía es bueno utilizarlo, en la planificación de largo-alcance, y la construcción de relaciones.

Diseñar el flujo de trabajo en función de tu energía para ti y tu equipo con estos ritmos en mente ter permitirá sacar mayor provecho de tu energía y de la de tu equipo.

Como actividad para hoy te pido que armes en función de lo visto en el módulo un calendario de trabajo.

El valor de descansar y del sueño

Habilidades

En plena etapa vacacional para muchos, una actividad se vuelve la más común y necesitada, recuperar la energía y descansar.

 En los anteriores posts hemos hablado ya de los hábitos (post 2), de las necesidades emocionales (post 3) y aprender a renovar la energía (post 4). Todos estos posts, pertenecen a pequeños extractos del curso: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

“El Descanso” es un buen tema para reflexionar durante estos días de vacaciones. Como habréis podido comenzar a visualizar, el enfoque desde este curso es holístico. A nuestros trabajos llegamos todos los días con nuestras mochilas físicas y emocionales, y que cuanto más tapemos esta realidad en las organizaciones, más complicado será conseguir ser productivos y felices en el trabajo.

Hoy hablaremos de la importancia de dormir, el descanso es fundamental en nuestra vida. A media que nos zambullimos en la vorágine cotidiana, cada vez nos cuesta más leer los ciclos de nuestro cuerpo ¿cómo nos sentimos? ¿cuándo comenzamos a necesitar recargar energía? Parece que solo escuchamos a nuestro organismo cuando estamos, cansadísimos, en ese momento donde surgen frases del estilo “Estoy reventado”, “No doy más”, “Estoy muerto”.

Si la energía física es la base de todas las dimensiones de la energía, el sueño es la base de la energía física. Nada influye más en la efectividad durante el día que el sueño. La privación del sueño tiene un coste enorme en nuestra salud, bienestar emocional y funcionamiento cognitivo.

Las consecuencias de no descansar correctamente incluyen:

  1. Fatiga extrema
  2. Capacidad cognitiva comprometida
  3. Inestabilidad emocional
  4. Menor productividad
  5. Mayor susceptibilidad a la enfermedad

Y como estamos inmersos en la operación bikini también quiero contarte que no dormir lo suficiente “engorda”.

En algunos apartados del curso veremos cómo influye el sueño, en nuestro metabolismo, en nuestro trabajo, en nuestra capacidad de aprendizaje, así como también, os hemos dejado una serie de tips para mejorar el sueño.

En cuanto a la productividad, un estudio que se realizó con médicos residentes que realizaban guardias de 24 horas, se vio como estos médicos realizaban un 36% más de errores en la realización de diagnósticos a pacientes, que los tenían turnos de 12 y 16 horas y un 61% más de probabilidades de pincharse a sí mismos con agujas o cortarse con bisturíes. Este estudio podemos extrapolarlo a todos los sectores productivos. Por lo cual dormir de 7 a 8 horas es uno de los puntos clave para conseguir mejorar nuestra productividad.

Conocer el ciclo del sueño es importante no solo para lograr descansar bien sino también para conseguir mejores aprendizajes. Es importante tener en cuenta que el ciclo del sueño completo dura 90 minutos aproximadamente. Dormimos en cinco etapas, que pasan de más ligero a más profundo a medida que nuestra actividad de ondas cerebrales se ralentiza progresivamente y luego se acelera hasta casi despertar en el transcurso de aproximadamente noventa minutos.

Hay que tener en cuenta que durante el día (en estado de vigilia – despiertos) también experimentamos ciclos de 90 minutos. Estos ciclos se llaman ciclos ultradianos, en el transcurso del día oscilamos cada noventa minutos de un nivel más alto a un nivel más bajo de excitación y alerta. Es decir, que nuestro cuerpo pide descansos cada noventa minutos y a pesar de ello, la mayoría de las veces ignoramos estas señales.

Finalmente, sobre los tipos de renovación que podemos hacer cada 90 minutos, no es necesario irse del trabajo, con entrenamiento, tan solo con un ciclo de respiraciones conscientes, podemos ser capaces de renovar energías.

 Hay dos tipos de renovaciones de energías:

1. Renovación pasiva: bajar la excitación fisiológica

Respirar profundamente, meditar, escuchar música, leer para el placer—se trata de bajar la excitación fisiológica.

2. Renovación activa: cambiar los canales, elevando la frecuencia cardíaca

Ejercicio aeróbico, levantamiento de peso, o formas más extenuantes de yoga o pilates.

La conciencia es la mitad de la batalla cuando se trata de dormir y descansar, tanto porque la mayoría de nosotros subestimamos los costos de conseguir demasiado poco y debido al valor extraordinario de conseguir lo suficiente.

Este reconocimiento es el primer paso para hacer del sueño una prioridad.
Antes de dejarte con las actividades de ese post número 5, te adelantamos que el próximo post número 6 tratará sobre la creación de impulsos, una parte emocional en el proceso de aprender a gestionar tu energía y no tu tiempo. Haz clic aquí para saber más sobre el curso ¡Aprende a gestionar tu energía y no tu tiempo!

Como actividades finales de ese post tienes las siguientes:

  • Reflexiona sobre cómo es tu día. Recuerda los ciclos de 90 minutos, intenta tomar un breve descanso tras 90 / 120 min. ¿Con qué frecuencia podrías construir la recuperación intermitente en tu día? ¿Cuál sería la forma más eficiente de renovación?
  • Si te despiertas en medio de la noche y luego te esfuerzas para volver a dormirte porque estás rumiando, pon un cuaderno de papel y un bolígrafo al lado de tu cama y Scribe tu preocupación. Antes de irte a dormir, escribe cualquier cosa que te preocupe. Puedes hacer lo mismo si tiendes a despertarte en medio de la noche. Se llama “aparcar tus ansiedades”, y es una manera poderosa de calmar tu mente y conseguir una mejor noche de sueño.
Share This
×

¡Hola, Bienvenid@ a Valuexperience!

Selecciona una de nuestras representantes disponibles para atenderte o envíanos un email a info@valuexperience.com

× ¿Cómo puedo ayudarte?