Habilidades archivos - Página 2 de 10 - Valuexperience

La compasión cotidiana en Google

Habilidades

Para Chade-Meng Tan leer sobre Matthew Ricard, considerado el hombre más feliz del planeta, y como su secreto reside en el hábito de la compasión, dando a entender que la compasión es el estado más feliz de todos; fue uno de los momentos cruciales de su vida porque su sueño era crear las condiciones para la paz mundial durante su vida y crear las condiciones para la paz interior y la compasión a escala global.

Aprender sobre Matthew le dio una nueva perspectiva sobre su trabajo. La compasión no es una tarea pesada. Es algo que da felicidad. La compasión es diversión. Y esa visión alucinante cambia todo el juego. Porque si fuese una faena pesada nadie la experimentaría. Pero si la compasión fuera diversión todo el mundo querría sentirla. Por ende, para crear las condiciones para la compasión mundial todo lo que tenemos que hacer es replantearnos la compasión como algo divertido.

Pero. ¿Qué pasaría si la compasión, además, fuese rentable? ¿Qué pasaría si la compasión fuese algo bueno para los negocios? Entonces, todos los jefes y gerentes del mundo van a querer tener compasión como en este caso. Eso crearía las condiciones para la paz mundial. Teniendo en cuenta esto, Chade-Meng Tan empezó a prestar atención al aspecto de la compasión en un entorno de negocios. Por suerte no tuvo que mirar muy lejos porque lo que estaba buscando estaba justo en frente de sus ojos, en Google, empresa en la que trabajaba.

Pero, de nuevo, también hay beneficios reales de negocio. Entonces, ¿cuáles son? El beneficio de la compasión es crear líderes de negocios altamente efectivos. Para ello, hay que entender los tres componentes de la compasión:

  • Está el componente afectivo que es “yo siento por ti”.
  • Está el componente cognitivo que es “yo te entiendo”.
  • Está el componente de motivación que es “yo quiero ayudarte”.

Entonces, ¿qué tiene que ver esto con el liderazgo empresarial? De acuerdo con un estudio muy completo dirigido por Jim Collins y documentado en el libro “Empresas que sobresalen” hace falta un tipo de líder muy especial para llevar a una empresa de algo bueno a algo grande. Son los “Líderes de nivel 5“, líderes que, además de estar altamente capacitados, poseen dos cualidades importantes, que son humildad y ambición. Se trata de líderes altamente ambiciosos en busca del bien común. Y dado que ansían el bien común no sienten la necesidad de inflar sus propios egos, siendo los mejores líderes de negocios.

En la experiencia de Chade-Meng Tan hay tres ingredientes para construir la compasión en un entorno empresarial:

  • El primer ingrediente es crear una cultura organizativa apasionada por el bien común. La conciencia de contribuir al bien común es muy auto-inspiradora y crea el terreno ideal para fomentar la compasión.
  • El segundo ingrediente es la autonomía. Si uno ya tiene una cultura de la compasión y del idealismo y le permite a las personas rondar en libertad, ellos harán lo correcto del modo más compasivo.
  • El tercer ingrediente es centrarse en el desarrollo interior y en el crecimiento personal.

Las cualidades interiores como conciencia de uno mismo, autodominio, empatía y compasión son fundamentales para los líderes, ya que el liderazgo empieza con el carácter. Por ello, deben entrenarse:

  • La atención, base de todas las capacidades cognitivas y emocionales superiores. Esto crea las bases para la inteligencia emocional.
  • El auto-conocimiento y el auto-dominio. Así, usando la atención, creamos una percepción de alta resolución en los procesos cognitivos y emocionales. Esto significa ser capaces de observar nuestro flujo de pensamiento y el proceso de la emoción con mucha claridad y objetividad, y desde una perspectiva en tercera persona. Y una vez que uno logra eso, consigue ese auto-conocimiento que nos permite el autodominio.
  • Nuevos hábitos mentales. Los hábitos mentales cambian todo en el trabajo. La buena voluntad, como desear a las personas que sena felices, inconscientemente es tomada por otras personas y eso genera confianza y la confianza genera muchas relaciones que funcionan bien.

Únete al Curso de Autoconocimiento y Productividad para trabajar en profundidad estas capacidades y conseguir un mejor liderazgo.

¿Quieres ser un gran narrador? Primero, rompe con estos hábitos

Habilidades

La historia que decides contar importa tanto como la forma en que decides contarla.

Has escuchado docenas de veces que es más probable que atraigas a tu audiencia cuando cuentas una historia en tu presentación. Una historia poderosa y relevante puede impulsar a las personas e inspirar acción. Pero las grandes historias también se pueden contar mal. Aquí hay algunas trampas que deberá evitar para asegurarse de no sabotear su propia narración.

Mal hábito nº1: DAR DEMASIADA INFORMACIÓN DE FONDO

Tu audiencia no entenderá tu historia sin al menos alguna información de fondo. Pero eso no significa que necesiten saber cada pequeña cosa, así que descarta la gran conclusión. En su lugar, prepara la escena para tu audiencia de la manera más concisa posible, diciéndoles solo lo que necesitan saber para comprender su mensaje clave.

Mal hábito nº2: DECIR, NO MOSTRAR

Probablemente hayas escuchado la frase “Mostrar, no contar”. Este clásico consejo para la escritura de ficción también se aplica a la narración para oradores públicos. Nadie quiere escucharte decir hechos durante media hora: quieren acción y diálogo.

Mal hábito nº3: TOMAR DEMASIADO TIEMPO

Los seres humanos tienen una capacidad de atención corta, de solo unos segundos, antes de perder el foco. Si tu historia es demasiado extensa, corres el riesgo de perder la atención de tu audiencia. ¿Pero cuánto tiempo es demasiado largo? Piensa en ello como un reloj de tiro de baloncesto, que les da a los jugadores solo 24 segundos para que la pelota entre en la canasta y mantener el juego en movimiento. Luego aplica esa lógica a la narración de cuentos.

Sé que suena breve, pero una duración ideal es entre 1:30 y 1:45. Eso es todo lo que realmente necesitas para obtener una buena anécdota antes de pasar a la siguiente parte de tu mensaje. Cuando empieces a acercarte a esa marca de dos minutos, debes comenzar a terminar tu narrativa. En contextos de hablar en público, de todos modos, la narración efectiva es una narración breve.

Mal hábito nº4: NO INCLUIR NINGÚN DIÁLOGO

Necesitas diálogo para dar vida a una historia. El fragmento de diálogo puede ser el clímax de la anécdota, uniendo las partes de la historia y haciéndola efectiva.

Mal hábito nº5: LLEVAR A TU AUDIENCIA A TRAVÉS DE DESVÍOS INNECESARIOS

No salgas en tangentes cuando estés construyendo la acción de tu historia. No querrás perder el impulso y confundir a tu audiencia discutiendo algo que no contribuya a tu punto principal.

Estás contando una historia para que tu presentación sea atractiva, lo que significa que la forma en que la cuentas es tan importante como lo que implica la narración. Evita estas trampas, y no solo contarás mejores historias, maximizarás el impacto de tu mensaje general e incluso dejarás a tu audiencia con ganas de más.

Si quieres mejorar tus habilidades de narración no puedes perderte nuestro nuevo Curso de Storytelling.

Beneficios de Mindfulness sobre el estrés laboral

Desarrollo personal

Nuestra sociedad presenta una serie de características que afectan a nues­tro modo de vivir. El continuo cambio, la multitarea, la falta de tiempo, la so­breinformación (televisión, radio, prensa, internet) y la continua interrupción por las nuevas tecnologías, nos hace tener la atención dispersa, no siendo capaces de vivir el momento presente de forma consciente. A esto hemos de añadir determinados comportamien­tos, como el hacer cosas continuamente mientras nuestra mente está en la próxima tarea; el no saber escuchar, interrumpiendo a los demás conti­nuamente; ingerir alimentos sin consciencia; romper o derramar cosas por descuido; así como el considerar que los otros no hacen lo que creemos deben hacer. Vamos, por tanto, configurando una vida que se va sobrecar­gando de estrés, y generando comportamientos inconscientes y automáticos, que nos hace reaccionar en muchas ocasiones de forma impulsiva, lo que va a provocarnos otros problemas.

En la interacción entre la persona y el ambiente se pueden producir una serie de desajustes, entre lo que se le demanda al trabajador en una deter­minada situación, y las capacidades y recursos que esa persona dispone para enfrentarse a esa demanda, donde, además, el fracaso se percibe con importantes consecuencias.

No obstante, el estrés forma parte de la vida, del hecho de ser humano, es algo inherente a la condición humana, y podemos aprender a gestionar el mis­mo.

En definitiva, el estrés psicológico está relacionado con la percepción que una persona tenga de un cambio en su vida. Algunas personas responden al estrés como una experiencia de cambio y desarrollo personal. Es pro­bable que una persona aproveche esa presión para ser más eficiente. Sin embargo, otras personas podrían padecer trastornos gastrointestinales o cardiovasculares, o responder a esa presión comiendo demasiado o to­mando algún medicamento; o incluso presentar una crisis emocional. Es decir, viven el estrés como una experiencia emocional desadaptativa.

Entre los factores desencadenantes del estrés, provenientes del trabajo, podemos destacar el continuo cambio, la sobrecarga de trabajo, la ambi­güedad de roles, las relaciones interpersonales, la falta de participación, responsabilidad, falta de promoción, etc. Junto a estos factores también cuentan características personales, como el perfeccionismo, la ambición, la impaciencia, la rigidez, el nivel de formación, los deseos de logro, las ex­pectativas, etc.

El estrés laboral afecta al desarrollo del trabajo, pues se cometen más erro­res y, por lo tanto, afecta al rendimiento del trabajador y a la productividad de la empresa. Además, aumenta la probabilidad de accidentes debido a distracciones, descuidos, despistes y falta de atención.

Jon Kabat-Zinn, uno de los pioneros en la introducción del Mindfulness en el mundo occidental, lo define como la capacidad que tenemos de prestar atención, de forma intencionada, en el momento presente, sin juzgar, acep­tando la experiencia tal como es, sin intentar cambiar nada.

Mindfulness produce, a medio y largo plazo, cambios permanentes en el funcionamiento cerebral, pero el primer efecto de la prácti­ca de Mindfulness es el desarrollo de la capacidad de concentración de la mente. Conseguimos dirigir la atención al sitio preciso y estabilizarla. El aumento de la concentración trae consigo la serenidad, que nos conduce a calmar la mente, pudiendo comprender y ver la realidad con mayor claridad, y por tanto tener conductas más adecuadas.

Un estudio realizado desde 2012 hasta 2016 conformado por 230 sesiones grupales de diferentes de­partamentos/áreas de negocio en fábricas y oficinas en todos los centros de trabajo de la empresa Heineken. En total, en todas las sesiones participaron 1579 Empleados, que acudieron a todas las sesiones según el programa planea­do e implantado en la Empresa. Posteriormente a estas sesiones se realizó la encuesta FORCEM, para obtener el grado de satisfacción del programa y para poder valorar cómo ha ayudado el programa a los Empleados, se objetivó que el 92,5% considera que el programa les ayu­da a adquirir habilidades para aplicar en su puesto de trabajo; el 95% favo­rece su desarrollo personal, el 96% les ayuda a sentirse mejor en el entorno laboral. Además:

  • Con la puesta en marcha de este programa ha habido un incremento del nivel de atención plena en la vida diaria, de las personas que han participa­do en el programa. Cuando realizan cualquier tipo de labor se centran en la tarea actual y evitan pensamientos de futuro relacionados con el resultado.
  • Saben modificar la evaluación inicial de una situación, su actitud no será: “esto es muy difícil, es imposible”, sino la de “voy a intentarlo”. Han apren­dido a aceptar los cambios, y a entender la aceptación como el primer paso hacia la acción.
  • Gestionan de forma más adecuada el estrés ocasionado por causas laborales. Tienen mayor capacidad para tomar decisiones más conscientes que le capacitan para dar respuestas más adaptativas y evitar reacciones ligadas a la emoción.
  • El trabajador tiene mayor bienestar y su rendimiento laboral es superior, así como su implicación en el trabajo. El ambiente laboral es más agradable, se han evitado muchas tensiones.

La gran mayoría de las personas considera que su trabajo supone un de­trimento en su bienestar personal, sólo el 8% de los trabajadores considera que su trabajo le proporciona un mayor grado de bienestar en su vida. En Europa occidental solo un 14% de trabajadores se sienten comprometidos con su empresa. Un 66% no se sienten comprometidos, contribuyen con su trabajo, pero sin pasión ni entrega personal; y 20% se sienten activamente no comprometidos, generando por tanto un descontento entre los compa­ñeros y deteriorando el clima laboral.

Apúntate al Curso de Autoconocimiento y Productividad y descubre cómo beneficiarte de esta práctica en tu entorno laboral.

4 razones por las que el Storytelling debería ser la habilidad número uno a perfeccionar

Habilidades

Todos recuerdan una buena historia. Ya sea que la hayan escuchado en la radio, la hayan leído en un periódico o la hayan visto en vivo en la televisión, las buenas historias tienden a quedarse con nosotros, independientemente del tema en cuestión.

Sin embargo, una historia por sí sola no puede llegar tan lejos. Una buena historia puede ser más efectiva cuando la cuenta un gran narrador. Los narradores efectivos tienen la capacidad de capturar a su audiencia, guiarlos en cualquier dirección necesaria y dejar a los oyentes o lectores con nuevos conocimientos para que puedan absorber un valor que pueden llevar consigo por el resto de sus vidas. Pero, ¿cómo impacta la narración?

El Storytelling es común en la mayoría de las formas de comunicación. Lo vemos en programas de televisión, películas, libros, artículos periodísticos, obras de teatro, etc. Sin embargo, es algo que a menudo se deja atrás en algunas de nuestras prácticas cotidianas. La narración de historias se puede usar en discursos, presentaciones, talleres e incluso en reuniones de junta. Ha sido una de las habilidades más útiles para los humanos desde el inicio de la comunicación, así que es fundamental no dejarla atrás.

Entonces, ¿por qué la narración de historias debe estar en la cima de tu lista de habilidades para este año?

Aprende a encontrar y capturar a tu público objetivo

El Storytelling o ‘arte de narrar historias’ es una habilidad. Al igual que aprender un instrumento musical, debe enseñarse y practicarse antes de que puedas comenzar a usarla en tu vida profesional. Además, aprender a ser un narrador efectivo conlleva una serie de beneficios. Uno de ellos es la capacidad de medir, encontrar y capturar al público objetivo y conectarlos para comprender los valores fundamentales de tu marca.

Saber quién es tu audiencia te ayudará beneficiar a tu empresa. Puedes configurar tus estrategias de marketing, campañas de relaciones públicas e incluso tu gama de productos/servicios en torno a esta información y comenzar a llegar a tu verdadero ‘target’ u objetivo de mercado. Pero ¿cómo se puede usar la narración para lograr esto?

Se dice que se debe comenzar con lo que sabes, pero nosotros decimos “comienza con lo que todos saben“. Crear contenido con el que tu audiencia pueda resonar y conectarse es un aspecto clave de la narración de historias y hará que tu contenido se destaque del resto. Recuerda esos rasgos comunes que todos compartimos y construye tu historia en torno a eso.

Mejora el compromiso

¿Cuántas veces has pronunciado un discurso o una presentación ante un gran grupo de personas y has tenido la desafortunada experiencia de ver a los que están frente a ti desconectar por completo y comenzar a mirar más allá de ti?

Mantener a tu audiencia activa y comprometida es una habilidad que viene con la experiencia. Sin embargo, el storytelling puede proporcionarte el impulso de carisma necesario para captar la atención de tus compañeros. Conéctalos con tu oración inicial, mantén su atención en las secciones más importantes y termina con un final revelador que los dejará asombrados. Déjalos con una impresión duradera de ti y de tu arduo trabajo.

A los clientes les encanta escuchar tu historia

Construir el compromiso y las relaciones con los clientes depende de la confianza. ¿Por qué alguien debería ser fiel a tu marca? La narración de historias puede ser un aspecto imperativo de esto. A las personas les resulta más fácil conectarse con una marca que muestra alguna forma de vulnerabilidad en su apariencia. Quieren creer que está abierta a la colaboración y que realmente se preocupa por su clientela.

Muchas de las marcas más grandes del mundo emplean narradores profesionales para ayudar en sus campañas publicitarias y para promover su imagen pública. Elaboran narraciones inteligentes, estimulantes y emocionales, basadas en su público objetivo, para lograr la respuesta más efectiva y realmente resonar con su base de clientes.

Todos tenemos un anuncio favorito. Los recordamos por nuestro apego emocional a ellos. Esto muestra el efecto que la narración de historias puede tener en aquellos con quienes intentas interactuar. Permite que tus clientes tengan una idea de quién eres al contar grandes historias sobre su marca.

En el Curso de Storytelling podrás formarte para convertirte en el gran narrador que tu empresa necesita.

El valor de descansar y del sueño

Habilidades

En plena etapa vacacional para muchos, una actividad se vuelve la más común y necesitada, recuperar la energía y descansar.

 En los anteriores posts hemos hablado ya de los hábitos (post 2), de las necesidades emocionales (post 3) y aprender a renovar la energía (post 4). Todos estos posts, pertenecen a pequeños extractos del curso: Gestiona tu energía y no tu tiempo.

“El Descanso” es un buen tema para reflexionar durante estos días de vacaciones. Como habréis podido comenzar a visualizar, el enfoque desde este curso es holístico. A nuestros trabajos llegamos todos los días con nuestras mochilas físicas y emocionales, y que cuanto más tapemos esta realidad en las organizaciones, más complicado será conseguir ser productivos y felices en el trabajo.

Hoy hablaremos de la importancia de dormir, el descanso es fundamental en nuestra vida. A media que nos zambullimos en la vorágine cotidiana, cada vez nos cuesta más leer los ciclos de nuestro cuerpo ¿cómo nos sentimos? ¿cuándo comenzamos a necesitar recargar energía? Parece que solo escuchamos a nuestro organismo cuando estamos, cansadísimos, en ese momento donde surgen frases del estilo “Estoy reventado”, “No doy más”, “Estoy muerto”.

Si la energía física es la base de todas las dimensiones de la energía, el sueño es la base de la energía física. Nada influye más en la efectividad durante el día que el sueño. La privación del sueño tiene un coste enorme en nuestra salud, bienestar emocional y funcionamiento cognitivo.

Las consecuencias de no descansar correctamente incluyen:

  1. Fatiga extrema
  2. Capacidad cognitiva comprometida
  3. Inestabilidad emocional
  4. Menor productividad
  5. Mayor susceptibilidad a la enfermedad

Y como estamos inmersos en la operación bikini también quiero contarte que no dormir lo suficiente “engorda”.

En algunos apartados del curso veremos cómo influye el sueño, en nuestro metabolismo, en nuestro trabajo, en nuestra capacidad de aprendizaje, así como también, os hemos dejado una serie de tips para mejorar el sueño.

En cuanto a la productividad, un estudio que se realizó con médicos residentes que realizaban guardias de 24 horas, se vio como estos médicos realizaban un 36% más de errores en la realización de diagnósticos a pacientes, que los tenían turnos de 12 y 16 horas y un 61% más de probabilidades de pincharse a sí mismos con agujas o cortarse con bisturíes. Este estudio podemos extrapolarlo a todos los sectores productivos. Por lo cual dormir de 7 a 8 horas es uno de los puntos clave para conseguir mejorar nuestra productividad.

Conocer el ciclo del sueño es importante no solo para lograr descansar bien sino también para conseguir mejores aprendizajes. Es importante tener en cuenta que el ciclo del sueño completo dura 90 minutos aproximadamente. Dormimos en cinco etapas, que pasan de más ligero a más profundo a medida que nuestra actividad de ondas cerebrales se ralentiza progresivamente y luego se acelera hasta casi despertar en el transcurso de aproximadamente noventa minutos.

Hay que tener en cuenta que durante el día (en estado de vigilia – despiertos) también experimentamos ciclos de 90 minutos. Estos ciclos se llaman ciclos ultradianos, en el transcurso del día oscilamos cada noventa minutos de un nivel más alto a un nivel más bajo de excitación y alerta. Es decir, que nuestro cuerpo pide descansos cada noventa minutos y a pesar de ello, la mayoría de las veces ignoramos estas señales.

Finalmente, sobre los tipos de renovación que podemos hacer cada 90 minutos, no es necesario irse del trabajo, con entrenamiento, tan solo con un ciclo de respiraciones conscientes, podemos ser capaces de renovar energías.

 Hay dos tipos de renovaciones de energías:

1. Renovación pasiva: bajar la excitación fisiológica

Respirar profundamente, meditar, escuchar música, leer para el placer—se trata de bajar la excitación fisiológica.

2. Renovación activa: cambiar los canales, elevando la frecuencia cardíaca

Ejercicio aeróbico, levantamiento de peso, o formas más extenuantes de yoga o pilates.

La conciencia es la mitad de la batalla cuando se trata de dormir y descansar, tanto porque la mayoría de nosotros subestimamos los costos de conseguir demasiado poco y debido al valor extraordinario de conseguir lo suficiente.

Este reconocimiento es el primer paso para hacer del sueño una prioridad.
Antes de dejarte con las actividades de ese post número 5, te adelantamos que el próximo post número 6 tratará sobre la creación de impulsos, una parte emocional en el proceso de aprender a gestionar tu energía y no tu tiempo. Haz clic aquí para saber más sobre el curso ¡Aprende a gestionar tu energía y no tu tiempo!

Como actividades finales de ese post tienes las siguientes:

  • Reflexiona sobre cómo es tu día. Recuerda los ciclos de 90 minutos, intenta tomar un breve descanso tras 90 / 120 min. ¿Con qué frecuencia podrías construir la recuperación intermitente en tu día? ¿Cuál sería la forma más eficiente de renovación?
  • Si te despiertas en medio de la noche y luego te esfuerzas para volver a dormirte porque estás rumiando, pon un cuaderno de papel y un bolígrafo al lado de tu cama y Scribe tu preocupación. Antes de irte a dormir, escribe cualquier cosa que te preocupe. Puedes hacer lo mismo si tiendes a despertarte en medio de la noche. Se llama “aparcar tus ansiedades”, y es una manera poderosa de calmar tu mente y conseguir una mejor noche de sueño.

¿Cómo contar una gran historia?

Habilidades

Contamos historias a nuestros compañeros de trabajo y colegas todo el tiempo: para persuadir a alguien para que apoye nuestro proyecto, para explicarle a un empleado cómo podría mejorar o para inspirar a un equipo que enfrenta desafíos. Es una habilidad esencial, pero ¿qué hace que una historia sea convincente en un contexto empresarial? ¿Y cómo puedes mejorar tu habilidad para contar historias que te convenzan?

Lo que dicen los expertos

En nuestra era saturada de información, los líderes empresariales no serán escuchados a menos que cuenten historias. Los hechos y las cifras y todas las cosas racionales que creemos que son importantes en el mundo de los negocios en realidad no se nos quedan en la cabeza. Pero las historias crean recuerdos “pegajosos” al unir las emociones a las cosas que suceden.

Eso significa que los líderes que pueden crear y compartir buenas historias tienen una poderosa ventaja sobre los demás. Y afortunadamente, todos tienen la capacidad de convertirse en mejores narradores. Estamos programados a través de nuestra biología evolutiva para ser consumidores y creadores de historias.

Ciertamente se puede enseñar y aprender. ¿Cómo usar la narración para tu beneficio?

Comienza con un mensaje

Cada ejercicio de narración de historias debe comenzar preguntando: ¿Quién es mi audiencia y cuál es el mensaje que quiero compartir con ellos? Cada decisión sobre tu historia debe fluir de esas preguntas.

Los líderes deben preguntar: ¿Cuál es la moraleja central que estoy tratando de implantar en mi equipo? y ¿Cómo puedo reducir eso a una sola declaración convincente? Acomódate en tu mensaje final; entonces podrás encontrar la mejor manera de ilustrarlo.

Mina tus propias experiencias

Los mejores narradores buscan sus propios recuerdos y experiencias de vida para ilustrar su mensaje. ¿Qué eventos en tu vida te hacen creer en la idea que estás tratando de compartir? Piensa en un momento en el que tus propios fracasos condujeron al éxito en tu carrera, o una lección que un padre o mentor impartió. Cualquiera de estas cosas puede ser un punto de entrada emocional interesante para una historia. Puede haber una tendencia a no querer compartir detalles personales en el trabajo, pero las anécdotas que ilustran la lucha, el fracaso y las barreras superadas son las que hacen que los líderes parezcan auténticos y accesibles.

No te hagas el héroe

Dicho esto, no te conviertas en la estrella de tu propia historia. Puedes ser una figura central, pero el enfoque principal debe estar en las personas que conoces, las lecciones que has aprendido o los eventos que has presenciado. Y siempre que sea posible, debes esforzarte por hacer del público o de los empleados el héroe. Aumenta su compromiso y disposición para aceptar su mensaje. Cuanto más celebres tus propias decisiones, menos probable será que tu audiencia se conecte contigo y con tu mensaje.

Destacar una lucha

Una historia sin desafío simplemente no es muy interesante. Los buenos narradores entienden que una historia necesita conflicto. No tengas miedo de sugerir que el camino será difícil.

Mantenlo simple

No todas las historias que cuentas tienen que ser una epopeya sorprendente e innovadora. Algunas de las historias más exitosas y memorables son relativamente simples y directas. No permitas que detalles innecesarios resten valor a tu mensaje principal. Trabaja desde el principio de que “menos es más”. No le digas a tu audiencia qué día de la semana fue, por ejemplo, o qué zapatos usabas si no avanza la historia de una manera ingeniosa. Pero transportar a su audiencia con algunos detalles interesantes y bien ubicados, cómo te sentiste, la expresión de una cara, los humildes comienzos de una compañía ahora excelente, puede ayudar a sumergir a sus oyentes y transmitir su mensaje a casa.

La práctica hace la perfección

La narración de historias es una “forma de arte real” que requiere un esfuerzo repetido para hacerlo bien. Practica con amigos, seres queridos y colegas de confianza para perfeccionar tu mensaje y conseguir la historia más efectiva y eficiente. Y recuerda que las recompensas pueden ser inmensas.

Principios para recordar

¿Qué hacer?

  • Considera a tu audiencia: elige un marco y detalles que resuenen mejor con tus oyentes.
  • Identifica la moraleja o el mensaje que deseas transmitir.
  • Encuentra inspiración en tus experiencias de vida.

¿Qué no hacer?

  • Suponer que no tienes habilidades para contar historias: todos lo tenemos en nosotros para contar historias memorables.
  • Darse el papel protagonista.
  • Abrumar tu historia con detalles innecesarios.

¿Quieres aprender más? Apúntate a nuestro nuevo Curso de Storytelling y descubre todas las claves para contar grandes historias. ¿Te lo vas a perder?

Share This